Descripción
Sumiya: Donde la paz encuentra su hogar
En el corazón de Cuernavaca, se encuentra Sumiya, un nombre que resuena con la tranquilidad y la serenidad de un jardín zen. Este fue el refugio que cautivó a Barbara Hutton, una mujer que buscaba en el mundo un lugar donde la belleza y la paz se entrelazaran. Y lo encontró aquí, en este rincón de México, donde la naturaleza y la arquitectura se funden en una sinfonía de armonía.
Un legado para generaciones
Imagina un hogar que trasciende el tiempo, un lugar donde las historias familiares se entrelazan con la brisa y el canto de los pájaros. Una casa que no es solo un espacio físico, sino un refugio emocional, un legado que se transmite de generación en generación. Aquí, cada rincón tiene una historia que contar, cada espacio invita a la convivencia y a la creación de recuerdos inolvidables.
La casa de tus sueños en Sumiya
Ubicación privilegiada: Situada en el exclusivo Condominio Residencial Sumiya II, en Jiutepec, Morelos, esta residencia ofrece privacidad y seguridad en un entorno natural incomparable.
Espacios amplios y luminosos: Con 443 m² de construcción en un terreno de 959 m², esta casa ha sido diseñada para la comodidad y el disfrute de cada miembro de la familia.
Recámaras: Cuatro recámaras con baño, clóset y tres de ellas con terraza privada.
Áreas sociales: Sala, comedor, antecomedor y bar, ideales para recibir a amigos y familiares.
Exteriores de ensueño: Alberca, área de asador, antecomedor y un extenso jardín, perfectos para disfrutar del clima privilegiado de Cuernavaca.
Estacionamiento: Espacio para tres autos, porque sabemos que la comodidad es esencial.
Más que una casa, un estilo de vida
Vivir en Sumiya es despertar cada mañana con el arrullo de la naturaleza, es disfrutar de atardeceres mágicos desde tu terraza privada, es crear recuerdos imborrables alrededor de la alberca y el asador. Es, en definitiva, vivir en un oasis de paz y belleza, donde cada día es una celebración de la vida.
Tu refugio personal en el paraíso
Esta casa en Sumiya no es solo una propiedad, es una invitación a vivir una experiencia única, a crear un legado familiar que perdure por generaciones. Es la oportunidad de encontrar tu propio "rincón de paz" en el mundo, un lugar donde la felicidad florece en cada estación del año.